Muchos tipos de yoga caen bajo el término Hatha. Hatha es un término paraguas para todas las formas físicas del yoga. Este estilo es una gran introducción a los fundamentos, con un enfoque clásico de las posturas y técnicas de respiración.

En sánscrito, Ha significa sol (masculino) y Tha significa luna (femenino). Así que el propósito de Hatha yoga es crear un equilibrio entre las energías masculina y femenina que existen dentro de nosotros. Usamos posturas de yoga para lograr el equilibrio entre fuerza y flexibilidad.

De acuerdo con el texto yóguico del siglo XV, el Hatha Yoga Pradipika, la práctica sólo tiene que incluir los tres elementos siguientes para ser Hatha yoga:

  1. Posturas físicas (asana)
  2. Técnicas de respiración (pranayama)
  3. Meditación (dhyana).

Esto significa que cualquier tipo de yoga que presente esos tres elementos,Vinyasa, Ashtanga, o Iyengar entre otros, también se considera Hatha. El Hatha  es una herramienta utilizada para la transformación física y mental porque exige que prestes atención constante a la respiración y esto te ayuda a estar Presente en cada postura. Las asanas fortalecen el cuerpo. El pranayama te ayuda a controlar la respiración y manipular el prana o energía vital. Y la meditación te ayuda a enfocar y calmar la mente.

Kundalini Yoga:

El kundalini  es una disciplina física y mental creada por el Yogi Bhajan. Dejó atrás su vida en la India para compartir en Europa su sabiduría enseñando esta práctica a muchas personas. También conocido como “el yoga de la conciencia”, es un estilo ideal para aquellos que quieren experimentar la práctica de la India antigua más allá de los aspectos físicos.

Una clase de Kundalini  se divide en:

  1. Fase de calentamiento para preparar el cuerpo a los ejercicios físicos
  2. Canto de Adi Mantra
  3. Kriya o grupo de ejercicios donde se trabajan distintas partes del cuerpo para trabajar el plano físico y mental
  4. Relajación
  5. Meditación
  6. Entonación del canto Eterno Sol o canción de bendición.

Yoga para embarazadas:

Existen varios motivos por los que el yoga es uno de los ejercicios que más se recomienda para las embarazadas, y es que además de ser una actividad física de bajo impacto, diversos estudios prueban que éste ofrece múltiples beneficios tanto para la madre como para el bebé.

Un estudio afirma que el yoga es el mejor ejercicio para el embarazo, ya que es más efectivo que caminar o realizar ejercicios de clases prenatales, y que puede ser realizado con seguridad en mujeres que padecen depresión.

De hecho, está comprobado que el yoga puede ayudar a reducir síntomas depresivos durante el embarazo, especialmente cuando se acompañan los ejercicios de posturas con meditación y relajación profunda, lo que lo hace ideal para quienes padezcan depresión o ansiedad.

Otro beneficio de practicar yoga durante el embarazo, es que ayuda a reducir el estrés y aumenta la función inmunológica, de acuerdo con un estudio en el que mujeres embarazadas lo practicaron de la semana 16 a la 36, asistiendo a clases de 70 minutos dos veces por semana.

Además, el yoga no sólo ayuda durante el embarazo, sino que además te prepara para el parto, ya que otro estudio comprobó que ayuda a reducir el dolor durante el parto e incluso podría ayudar a reducir la probabilidad de tener cesárea.

Otros beneficios del yoga durante el embarazo son:

  • Disminuye el dolor de espalda al mejorar la postura corporal.
  • Ayuda a dormir mejor, ya que es una actividad relajante que reduce la sensación de fatiga y el estrés.
  • Formas una conexión aún más fuerte con tu bebé, al hacer que te enfoques en tu respiración y de este modo te vuelves más consciente de tu cuerpo.

Yoga con niños:

El yoga es una actividad recomendada para todos los niños y niñas. La búsqueda del equilibrio y la armonía constituye una buena base para que, en el futuro, los pequeños disfruten de una vida adulta alegre y saludable.

Tanto para el niño inquieto o activo como para el tímido o vergonzoso, ayuda a canalizar su energía y reafirmar su autoestima. Ayudará a los más activos a aprender a relajarse y concentrarse más, mientras que también fomentará que los niños más callados pierdan su miedo ante los demás y se abran al universo que les rodea. Todo a través de juegos divertidos y concientes.

Yoga mamis y bebé:

Las clases de yoga para mamás y bebés o postparto son ideales para que las mamás se recuperen tras dar a luz en compañía de su bebé, recuperando su cuerpo a través de un yoga  adaptado a esta nueva etapa.

Al final de cada clase se comparten las dudas, temores o anécdotas  de esos intensos y delicados primeros meses de crianza.

Yoga en silla:

Las personas mayores o con limitaciones físicas pueden beneficiarse del Yoga, aun cuando no les resulte posible permanecer en pie. También aquellas personas que pasan mucho tiempo sentadas en una oficina u otro lugar de trabajo no tienen que resignarse a no poder practicar asanas yóguicas si disponen de unos minutos.

En una silla se pueden efectuar posturas de diferentes grupos: flexiones laterales, torsiones, flexiones hacia delante, etcétera. En unos minutos la persona puede desbloquearse y evitar muchas tensiones, crispaciones y estrés. También puede ser de gran ayuda los asanas en una silla para personas con trastornos de columna vertebral y muy poca flexibilidad, para luego, una vez recuperada cierta elasticidad, poder ya realizarlas sin necesidad de la misma.

Los requisitos al ejecutar la posición son:

  • Movimientos lentos.
  • Conducir la posición hasta donde se pueda.
  • Mantenerla de 30 a 40 segundos.
  • Respirar tranquilamente por la nariz.
  • Estar muy atento al cuerpo.
  • Ejecutar esfuerzos progresivos y evitar siempre los excesivos.